En 2021 el Ministerio de Defensa convocó unas subvenciones para promover la cultura de la defensa de las que se haba en otro lugar. El caso es que a raíz de esa convocatoria se elaboró un proyecto de documental sobre la fábrica de armas de Trubia en Asturias. Un documental que tratará sobre unos aspectos poco conocidos de la factoría: una serie de impactos no previstos cuando fue creada.

1.- PLANTEAMIENTO BASICO.

En 1844 Francisco de Elorza es nombrado director de la fábrica de Trubia. La pionera del patrimonio industrial asturiano había sido creada años antes, en 1794, con el objetivo de alejar la fabricación de armas de la frontera francesa.

Cuando llega Elorza a Trubia ir a un sitio a trabajar no era lo normal. No lo era en una época en la que los caminos son de tierra, impracticables cuando llueve, no hay coches y tampoco se necesitan grandes instalaciones y cadenas de montaje. La llamada fábrica de Trubia era prácticamente un sitio en el que había dos hornos en los que los cañoneros encargaban algunas piezas que luego montaban y acababan en sus casas. Para ellos algo parecido a un monte en el que se corta la leña necesaria para el trabajo.

Elorza va a Trubia a reconstruir una fábrica moderna de artillería para la marina y la defensa de la costa. Una fábrica en la que hay máquinas e instalaciones grandes y en la que los trabajadores van a ella. Esta idea, que hoy parece obvia, necesitó un pleito para establecerse, ya que los gremios querían mantener el sistema antiguo, trabajando autónomamente mediante contratas.

En 1859 la reina Isabel II visitaría la fábrica de Trubia. Este viaje simboliza el triunfo de un proyecto. La reina visitaba lo que, 15 años después, era una de las mejores fábricas de Europa, lo que entonces equivalía a decir del mundo.

Lo que nos interesa es qué aportó este proceso a la sociedad que le rodeaba. Hay unas  implicaciones evidentes, claro, prosperidad y empleos directos e indirectos. Pero además de esto, ¿qué más aportó la fábrica desde que se reconfigura hasta que llega a su esplendor? Esa es la pregunta que respondería el documental.

2.- ELEMENTOS DEL RELATO.

2.1 Formación.

Con toda probabilidad si a Francisco de Elorza le hubieran preguntado cuál consideraba su aportación más importante hubiera respondido que la formación. En este punto siempre insistirá de manera especial. El tránsito de la nada a la mejor fábrica de su clase en Europa se basó en esto, en que la gente supiera hacer las cosas. Para ello traería trabajadores expertos del extranjero.

Y tengamos en cuenta además que entonces no había proveedores de todo, como ahora. Las fábricas tenían que formarlos o hacer ellas mismas directamente todo lo necesario. Por eso por ejemplo en Trubia había un departamento especializado en hacer ladrillos refractarios.

Elorza haría algo decisivo: crear la formación profesional. Hasta entonces, los oficios se aprendían cuando se empezaba a trabajar. Elorza cambia este planteamiento. El oficio se aprende antes de empezar a trabajar. Se dedica un tiempo a estudiar y sólo a estudiar. De la escuela de oficios de Trubia saldrían miles de profesionales, en muchos casos muy reputados.

2.2 Tolerancia.

Si hay un resultado probablemente inesperado en una fábrica de armas es que aumente la tolerancia cultural y religiosa. Pero en el caso de Trubia no hay duda de que fue así. Y fue necesariamente así, es de añadir.

Como hemos comentado, en Trubia fueron esenciales los trabajadores extranjeros. Y varios de ellos eran ingleses y de religión anglicana. Naturalmente si se quería que trabajaran en España era requisito esencial dejarles practicar sus creencias con total y absoluta libertad. Lo cual a principios del siglo XVIII no era la regla general ni en España ni fuera de ella. Que un extranjero trabajara en una fábrica real y practicara abiertamente sus creencias con total normalidad era algo novedoso. Lo singular, ya decimos, es que esta novedad la fomentara una fábrica de armamento pesado.

2.3 La fabricación.

Trubia también fabricó objetos de uso civil. No hay que desconocer que los propios cañones tenían también uso civil, ya que los mercantes los utilizaban. Pero sobre todo destacó por la realización de bustos fundidos en bronce. También haría otros objetos, como raíles de vías de tren.

Pero lo importante no era sólo lo que fabricaba. Era muy valiosa su contribución a la imagen internacional y dignidad nacional con el nivel de excelencia alcanzado. En el siglo XIX España está muy lejos del nivel industrial de Europa. Es un país muy atrasado. Pero hay excepciones que muestran que España es capaz de llegar al nivel del extranjero, y una de esas excepciones es Trubia. Una y otra vez las fuentes dirán que nada tiene que envidiar a las mejores y más modernas fábricas europeas, lo que entonces era decir mundiales. Eso en la España del siglo XIX no se podía decir de muchas industrias. En 1850 se produce la primera gran Exposición Universal, la de Londres, un hito memorable en su época. España enviará piezas hechas en Trubia.

2.4 Medio ambiente.

La fábrica de Trubia contribuiría a la repoblación forestal. Parece que la situación de los montes era bastante deficiente por la desidia de los pueblos, dicen las fuentes de la época. El director de la fábrica comprará 100.000 pies de árbol en Inglaterra. Es interesante señalar que una tercera parte de estos árboles no se adquirieron pensando en las necesidades de la fábrica. Se compraron con la intención de venderlos al precio de coste a los interesados en reforestar[1].

2.5 Seguridad.

En el convulso siglo XIX se producen levantamientos, sublevaciones… La inestabilidad es constante. Trubia no es un establecimiento militar con un fuerte destacamento, pero parece que su influencia fue muy grande.

En julio de 1856 fracasa una revuelta. Nada hay como reproducir la noticia tal como se publicó para captar la autoridad moral del director de la fábrica: “Unicamente parecían dispuestos á turbar el orden y resistir con empeño, un número reducido de milicianos díscolos, que también hubieron de persuadirse de su loca temeridad. Acontecían estas cosas el lunes por la tarde, y á las pocas horas la junta y autoridades entregaban el mando al señor brigadier Elorza, director de la fábrica de Trubia, al cual se había mandado llamar con este objeto. Al instante desapareció el temor de que la tranquilidad pública se turbase: el nuevo gobernador comenzó á adoptar las primeras medidas que requería el estado anómalo de la provincia y la Milicia á entregar el armamento sin cometer un abuso que mereciese castigo”.

En julio de 1856 la revuelta se produce porque acaba un período iniciado dos años antes por otra revuelta, la de Espartero. En Trubia se quiso celebrar la entrada del general en Madrid. El director no da su permiso entendiendo que “no era oportuno hacer ninguna demostración hasta que la situación se consolidase, hasta saber el nombramiento de ministerio y el programa que se propusiese á la nación. El vecindario de Trubia, que estaba ansioso de tributar una ovación al ilustre pacificador de España , no se satisfizo con esto y saliendo fuera de la fábrica se reunió en masa, y sin que hubiese el menor desorden paseó en triunfo por las afueras el retrato del vencedor de Luchana, y pasado algún tiempo entró toda la comitiva en el establecimiento acompañada de la música.

A la mañana siguiente el señor director ha dispuesto el arresto de los músicos, y ha reprendido á algunas personas de las que tomaron parte en la manifestación por haber desobedecido tus disposiciones. Pasadas algunas horas hizo poner en libertad á los arrestados, amonestándoles suavemente por su falta de obediencia”.

Y, eso sí, “cuando se tuvo noticia oficial del nombramiento del ministerio , se tomaron disposiciones para celebrar la noticia de encontrarse al frente de los negocios el general Espartero, y que anoche habrán tenido lugar los festejos”. Las cosas hechas con orden y en su momento, en definitiva.

En tiempos inseguros, de revueltas, de pronunciamientos -en definitiva, golpes de Estado- la presencia de un militar respetado al frente de un prestigioso establecimiento artillero era, con toda probabilidad, un elemento para que la personas que vivían en el entorno de Trubia y de Oviedo pudieran sentirse más seguras que las que vivían en otras zonas de España.

3.- METODOLOGÍA.

Se han revisado las fuentes habituales y sobre todo los periódicos comprendidos entre 1844 y 1859. De aquí sales esas consecuencias inesperadas. Naturalmente el documental se puede ampliar en un doble sentido:

a) Una fábrica tiene unas consecuencias esperadas, lógicas, que cualquiera puede suponer. Afecta por ejemplo a la vivienda. Alguna de estas consecuencias esperadas -la misma vivienda, por ejemplo- tuvo una originalidad singular que ha sido muy estudiada, ya que las casas fueron creadas por la propia fábrica.

b) Si se alarga el período considerado parece que se ampliaría el listado de consecuencias generadas por la fábrica. Pero, estamos hablando de una fábrica que sigue funcionando; son más de 200 años.

Parece inicialmente, pues, que lo idóneo sería simplemente hacer un esbozo, apuntar como fueron las consecuencias que todo el mundo espera que tuviera una fábrica de armas y tratar más ampliamente las aportaciones más originales que han quedado citadas anteriormente. Son menos conocidas y además responden realmente a una idea uniforme: cuando se crea una industria militar no sabes anticipadamente las consecuencias que va a tener. Isabel II firma la reconfiguración de Trubia sin poder imaginar, ni remotamente, que 15 años después visitará esa fábrica en la que destacará la formación. Una industria, en definitiva, es algo vivo, que se relaciona con su entorno, que dialoga con él, y ofrece unos resultados peculiares en cada caso y en cada época.

[1] Este hecho, del que hay unas pocas referencias en prensa, parece que no se ha divulgado entre los expertos en materia forestal. En 2017 hubo un congreso científico en el que se debatió si el pino es una especie autóctona de Asturias y en el que se habló de repoblaciones del siglo XIX y de pinos escoceses. Precisamente entre los árboles que trajo Elorza había pinos escoceses, que al parecer se adaptaron perfectamente a Asturias. El congreso está en:

https://www.researchgate.net/profile/Francisco_Ezquerra/publication/318542516_Documentary_and_toponymical_data_about_historic_presence_of_pines_and_pinewoods_in_Asturias_In_Spanish_Registros_documentales_y_toponimicos_sobre_la_persistencia_historica_de_pinos_y_pinares_en_Asturi/links/596f93f4a6fdccc6c96c1132/Documentary-and-toponymical-data-about-historic-presence-of-pines-and-pinewoods-in-Asturias-In-Spanish-Registros-documentales-y-toponimicos-sobre-la-persistencia-historica-de-pinos-y-pinares-en-Asturi.pdf