¿Cuál fue mi razón para donar? La verdad es que simplemente no lo sé. Tal vez no tuve una razón, tuve un sentimiento. Quería que esa cruz estuviese aquí. No por nada especial. No por nada especial ni tampoco por nada general. No por nada que pueda explicar, verbalizar. Es que algo dentro de mí quería que fuese así.